Gracias a los desarrollos que se realizaron con Palm, se tiene la oportunidad de montar operaciones en Silicon Valley, California, donde se comienza la fabricación y venta de lectores RFID.

Se había invertido gran parte del capital en este proyecto trabajando en conjunto con Palm pero desafortunadamente en el 2009, la empresa de Sunnyvale, California: Palm, se declara en bancarota y tenemos que regresar a México.